Mi primer Trabajo…en ocasión al día Internacional de los Trabajadores

hombre_trabajando

Encontrar pegue en Nicaragua a veces se transforma en «Misión Imposible» cuando se trata de conseguir uno verdaderamente ideal: Buen Salario, Buena Oficina, Cerca de tu casa, donde te paguen el almuerzo, te paguen transporte y por supuesto, te adelanten salario para cubrir el mes de prueba famoso. Hello! eso no existe, al menos no creo que exista uno así en Nicaragua. Como fue mi primer pegue en leer más…

Recuerdo que cuando empecé a trabajar en el Poder Judicial de Nicaragua, específicamente en el Juzgado Quinto Civil de Distrito de Managua, me encontraba haciendo aún mi pasantía en el Bufete Popular de la UCA. Una de las Secretarias del Juzgado me dijo que existía una plaza vacante de Mecanógrafo (Hijue puchica pensé, eso de escribir a máquinas me come todavía, pero igual voy a rifarme y hacerle huevo) y que si me interesaba ella me podía recomendar. Hombré, le dije inmediatamente que sí, ya sabía algo de computación, pero de mecanografía nel pastel. Llegué a las 9:00 a.m. y me estaban llamando a las 11:00 a.m. para el trabajo. Puta! Que rico sentí poder decir que a mis dieciocho añitos estaba con mi primer trabajo formal, en un Juzgado, y antes de terminar la Universidad, me sentí feliz.

Pasé desde 1998 hasta el 2004 trabajando en el Poder Judicial, y definitivamente el trabajo diario y la lectura obligatoria de temas que para mí eran superavanzados hicieron que me esforzara mucho más en el trabajo, de verdad me gustaba lo que hacía.

En el año 2000 recibo una llamada de un colega y amigo para trasladarme a la Corte Suprema de Justicia, para el área de Estadísticas Judiciales (Hijuepúchica…otra vez, y eso de las estadísticas son puros números, quien sabe si me guste, pero igual me rifé).

La cuestión acá es que desde la primera vez que uno siente que la remuneración por tu trabajo es parte de tu desarrollo integral y que es además un incentivo para que mejorés en la calidad de tu trabajo, no he dejado de buscar opciones diferentes y tal vez que no tienen nada que ver con la profesión que escogí, pero siempre me llena de satisfacción el aprendizaje de una nueva labor.

El hecho es que muchos y muchas afirman categóricamente que en Nicaragua NO HAY TRABAJO, cuando en verdad NICARAGUA TIENE MUCHO TRABAJO que alguien tiene que hacerlo y hacerlo bien.

Considero que debemos tener una actitud más abierta hacia los posibles trabajos que uno puede conseguir, algunos pueden ser por hobbies, otros porque te gusta el alboroto, otros por tu vocación de servicio, pero hay que buscarle siempre el lado bueno de las cosas.

Si Nicaragua es tan terrible en materia laboral, porqué aún existen empresarios que se echan al ruedo y aprenden a trabajar en estas condiciones actuales. No esperemos que las cosas cambien por sí solas, echémosle una mano para enderezar el destino de nuestras vidas y de Nicaragua.

Conozco a personas, entre ellos un par de grandes empresarios que iniciaron sus primeros trabajos como lustradores de zapatos, unos como vulcanizadores, otros vendiendo ropas por encargo, pero siempre estaban trabajando, haciendo algo por enderezar el rumbo del camino que los conduciría al éxito.

Espero un día poder alcanzar también como ellos la cima del éxito, vamos por buen camino, seguimos trabajando.