Bacanalnica dice adios a WhatsApp por los «Hackers» (o más bien por una debilidad de WhatsApp)

Bacanalnica dice adios a WhatsApp por los «Hackers» (o más bien por una debilidad de WhatsApp)

Antes de entrarle al chanchito del nacatamal, como cuando sale una nueva película de Marvel, van a tener que ver la primera y segunda parte de esta saga. No se preocupen, no los voy a cobrar triple.

¿Listo? ¿Ya saben qué es HPC?

Bueno pues, empecemos entonces con la parte 3, «El adios a WhatsApp».

¿Ideay, por qué te vas de WhatsApp?

En el podcast de Bacanalnica del pasado lunes, expliqué una forma bien sencilla de expulsar a alguien de WhatsApp. Cualquiera lo puede hacer, así que tal vez sea un buen momento para descartar el calificativo de «hacker» en esta historia.

Les voy a repetir la jugada, pero preferiría que nunca lo hicieran ustedes. No lo hagan, por favor. En serio, no. No lo hagan.

Bueno, ahora que ya prometieron no hacerlo, les explico nuevamente el truco super ciber-tecnológico. Solo necesitás un teléfono conectado a Internet y el número de teléfono de la persona a quien querés «desterrar».

¿Cómo desterrar a alguien de WhatsApp?

Digamos que el número de la vístima es el 888-555-0001. Pues bien, en el teléfono conectado a Internet, descargas e instalas la aplicación de WhatsApp y cuando te pide el número de teléfono, le decís que es el 888-555-0001. Te va a mandar el famoso código de verificación, al cual vos no vas a tener acceso porque no sos hacker.

¿Qué haces? Insistir e insistir. Eventualmente WhatsApp te va a decir que como has pasado intentando muchas veces seguidas, tenes que esperar 8 horas. A estas alturas, la vístima ya está fuera de WhatsApp, esperando igual que vos a que pasen las 8 horas.

Pasadas las 8 horas volvés a insistir, igual que antes. Hasta que te dice que esperés 11 horas. «Enjuaga y repite», como el mito del champú inventado por los mercadologos. Hasta que llega un punto en que WhatsApp dice «broder, hasta aquí, mucho jodes». Obviamente estoy parafraseando, pero el punto es que ese teléfono está chicle.

¡Ta-rán! Teléfono desterrado de WhatsApp para siempre.

O bueno, no sé si para siempre, pero en mi caso, el número de Bacanalnica ya lleva más de una semana y nada que funciona.

De nada sirve que ponga otro número, porque los majecitos estos vuelven a repetir el proceso. No hay como evitarlo.

¿Qué dice WhatsApp?

Usando mi tráfico de influencias de maje famoso porque escribe en Bacanalnica, he conseguido elevar mi caso a las altas instancias de WhatsApp. ¿Qué tan alta es esa instancia? No sé prix, me están haciendo el volado, así que no pregunté. Pero algo me dice que no es El Carmen de Zuckerberg, porque la cuenta sigue deshabilitada.

Por eso es que he tomado la nada dolorosa decisión de mandar a la gaver al tal WhatsApp y enfocarme en los otros 20 canales de promoción que tiene Bacanalnica, empezando por el boletín por correo y Telegram. Lo siento por los más de 3 mil contactos que teníamos en WhatsApp, pero no hay nada que podamos hacer mientras esa chanchada sea tan fácil de explotar. Búsquennos en Telegram como BacanalnicaVIP (lo más fácil es usar este link).

También están Twitter y Facebook, pero como saben, esos les avisan cuando les ronca que publicamos algo nuevo.

Tío Bacanalnica, me va hacer falta chatear con vos

No prix, ahí está Telegram. Es lo mismo, solo que con stickers más bonitos. También está el email que solo yo leo ([email protected]). El punto es que nuestra relación no tiene por qué terminar. Mientras no oigas la canción de Palito Ortega, nosotros seguimos como que si nada.

¿Cuál canción? Ayta on, nunca te han cortado pues…