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En Nicaragua, Daniel Ortega está en guerra con los empresarios (más rehénes)

Hay una nueva manera de decir «buenas noches» en Nicaragua. Ahora, se dice «Se llevaron a (inserte nombre)«. Los esbirros de la dictadura ya agarraron la maña de secuestrar gente a la luz de la luna. Si te vas a dormir temprano, pues ahora ese es tu «buenos días». Ayer, le toco a Luis Rivas estar en boca de todo el mundo, porque la escalada represiva es tal, que ya somos noticias internacional. Se llevaron a Luis Rivas.

¿Luis quién?

Luis Rivas. Luis Rivas Anduray. Mejor conocido por ser presidente ejecutivo del Banpro y el grupo Promerica. La empresa fundada por Ramiro Ortiz se ha convertido en una financiera con presencia en 9 países de la región latinoamericana. Y durante buena parte del gobierno de Daniel Ortega, fue el banco oficial para gestiones que involucraran al estado. Si alguna vez pagaste una multa o sacaste un pasaporte, seguro que la ventanilla era del Banpro.

Laureano ya le echó el ojo a los sacos de Luis Rivas

El Banpro era tan brother del gobierno, que cuando vieron la oportunidad de neutralizar a El Nuevo Diario y no agarrar el clavo de comprarlo, el Banpro socó. Porque, vos sabes, los banqueros saben mucho de periodismo.

R.I.P. END.

Denle «play» a Rocío Jurado

«Se nos rompió el amor / de tanto usarlo», cantaba la vedette española.

A Ortega se le rompió el amor de los empresarios cuando disolvieron la famosa «alianza Gobierno COSEP», después de que policías y paramilitares salieron a matar niños en las calles, en Abril del 2018. Pueden decir lo que quieran de los empresarios, pero ya ven, tienen sus estándares. Y ahora, la dictadura les está pasando la cuenta.

Murillo, Ortega y Aguerri…cuando todo era consenso

Primero, echaron preso a Jose Adán Aguerri. «Chanito» fue presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) por años y la cara más pública del «modelo de consenso». El arreglo permitió que mientras la dictadura violentara los derechos civiles y políticos de los ciudadanos, los empresarios pudieran seguir haciendo negocios. De nada le sirvió a Chano pegarse la gran quemada. Ahora es parte de los más de 130 presos políticos secuestrados por el régimen.

#TodosSomosEmpresarios

No sean rencorosos. Yo sé que cuando hablamos de «empresarios» pensamos lo peor, pero no olviden que son parte importante del engranaje económico del país. Y además, son tan ciudadanos como las personas que bloquean el teléfono de El Gallo más Gallo, para que los dejen de acosar por la deuda de la lavadora que tienen morosa – ¡un saludo a Suyen Cortez! -.

Además, sacos y corbatas vemos, pero corazones no sabemos.

Ya ven, pues, mientras ustedes le decían sapo a Chanito, él estaba ayudándole a los presos políticos por debajera. ¿Que querés que te diga? Los seres humanos somos complicados, contenemos multitudes. Así que andame desactivando el «chin-chinga-la-burra-chinga».

¡Buena suerte con tu vida!

Además, no todos «los empresarios» son iguales. Si no me crees, dale una leidita rápida al comunicado oficial de Banpro.

«confiamos que podrá esclarecer su situación»: ¡cruza los dedos!

«Confiamos que se podrá esclarecer su situación»…que lindo sentimiento. No había leído un camunicado tan CON-TUN-DEN-TE desde el último éxito de la OEA.

Tengo un modelo de prueba del traductor de Google que te permite descifrar los mensajes cifrados labrados en palabras por los relacionistas públicos, les voy a decir en castellano que jodido dice el comunicado:

Se llevaron a Luis. Salado, pescado. Es buena gente, y ahí se van a dar cuenta algún día. Por lo demás, nosotros no hemos hecho nada, y cumplimos con todas las leyes que eructa Masacrín, incluyendo el tridente de leyes espurias que inventaron en los últimos meses del año pasado, para perpetuarse en el poder.

Texto traducido

Miren, yo no le pido peras al olmo. No espero que el Banpro queme el puente, el rancho y el pueblo entero en el nombre de la democracia. Pero, ¿les hubiera dado un derrame decir «exigimos la liberación inmediata de nuestro Presidente Ejecutivo»?

Pero no,…»confiamos que se podrá esclarecer su situación». SU situación. La de él. No la del Banpro. Que «como institución responsable, ratifica su apego a las leyes vigentes en el país». Incluso la leyes más ilegales, parece.

Los ejecutivos como escudo humano

Ahorita hay como 5 vice gerentes y más de un cajero echándole el ojo a la oficina vacía de Luis Rivas. Pero, saben qué muchachos, creo que no es el momento de ascender en la escala laboral. La llave del comedor ejecutivo puede convertirse en un pasaje al Nuevo Chipote.

En lugar de echar preso a Ramiro Ortiz, Carlos Pellas, Roberto Zamora, o cualquier otro de los millonarios de Nicaragua, Masacrín se está ensañando con la servidumbre, para mandarle un mensaje a sus jefes. Es como cuando Estados Unidos sanciona a la Camila, para que su papá entienda.

Los secuestros de Chanito y Luis Rivas se presentan en el contexto de una ola de citatorias de la fiscalía, retenciones migratorias y congelamiento de cuentas bancarias a directivos de organizaciones empresariales. Antes, era super-sexy ser miembro del COSEP, AMCHAN y FUNIDES. Ahora, es el beso de la muerte.

No hay falla, porque la dictadura ya tiene su versión pirata del COSEP. ¿Se llama COSAPO? Ah, no. Es el Consejo Nicaraguense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (CONIMIPYME).

Leonardo Torres, de CONIMIPYME, en el lado equivocado del Diálogo Nacional

La deuda de los empresarios

Entre otras cosas, al partido de las cuatro letras – OK, no te voy a obligar a contar, es el FSLN – le gusta robarse todo el crédito por la caída de Somoza.

En realidad, el dictador estaba en alitas de cucaracha por su mala gestión de gobierno, el descontento popular ante la represión, los efectos del terremoto, el retiro del apoyo de Estados Unidos, la presión de la comunidad internacional y…(Chan-chan-chan)…la resistencia de los empresarios. Entre otras cosas, organizaron una huelga general entre enero y febrero de 1978. Hasta tuvieron un delegado en la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional.

Robelo, Ramirez, Chamorro: los civiles de la JGRN

Por esos antecedentes, fue tan desesperanzador que la cúpula empresarial de Nicaragua transara con Ortega en busca de un «consenso» que solo alimentaba sus intereses económicos, mientras la democracia agonizaba. Quizá si en vez de colaborar con Ortega, le hubieran golpeado la mesa, no estaríamos en esta situación.

Pero el «hubiera» no existe. Ahora estamos todos en el mismo barco. Por mucho que los directivos del Banpro quieran hacer de cuentas que no esa ese el caso.

El plan no-tan-secreto de Masacrín

Al principio, la ofensiva de la dictadura contra los empresarios parecía otra locurita de la Compañera, efecto de los químicos con que abrillanta las cincuenta libras de bisutería que lleva en cada mano. Pero no. Hay un método detrás de la demencia. Y solo el Chele Grisby puede interpretarlo para nosotros. Este miércoles, desde la emisora que se ganó con el esfuerzo de sus tapas premiadas, dijo esto:

«El propósito es limpiar la mesa de los traidores. ‘A ver, gringo, ¿querés hablar conmigo? Vení a hablar conmigo, dejá de estar contratando sicarios, vení a hablar conmigo, pongámonos de acuerdo, respetame y pongámonos de acuerdo, ¿qué es lo que te preocupa? no, no te preocupés, vamos a hacer esto, dale pues, vámonos, ya de una vez, arreglar esto»

William Grisby, Junio 16, 2021

¡Ve que liiiiindooooo! O quizás deberíamos de decir, «Oh, that’s just lovely, isn’t it?».

El súper nacionalista y auto-determinado Daniel Ortega no quiere sentarse en una mesa con otros nicas – o someterse a unas elecciones justas y transparentes, que es casi lo mismo – para resolver un problema que le compete a los nicaragüenses. Reduce a sus conciudadanos a fichas de negociación para obligar al «yankee» a sentarse a negociar.

¿Eso quiere decir que podemos aplicarle la «Ley de Soberanía»?

Aqui casual, en la radio que me regalo mi Mama Chayo

No hay plata que valga, nadie está seguro

¿Y si el yankee te dice que no negocia con criminales? Hasta ahí llega el plan, camisa de pirata.

Puede ser que los grandes capitalistas del país estén en «Operación Cusuco», creyendo que si no llaman la atención con declaraciones públicas, Ortega no va a llegar adonde ellos. Pero si algo hemos aprendido en estos días, es que bajo los designios de una dictadura, nadie está seguro. Nadie.

No es el momento de darse clavados en la piscina de monedas de oro, tipo Rico MacPato. Es la hora de ponerse en el lado correcto de la historia. Y si la Policía Sandinista va detrás de ustedes, no se ahueven. Siempre pueden montarse en su avión privado y venir al exilio.

La diáspora es bien solidaria. No los va a discriminar por haber sido socios del carcelero de la nación. Ya les tenemos un colchón inflable* y un vale para la mejor fritanga de Hialeah.

*El colchón se desinfla y tipo 3 de la mañana hay que levantarse a soplar.